PROBLEMA DE MATEMÁTICAS

A ver, alumnos, apunten: Un poeta va a coger un tren en Valencia con destino a Barcelona a las veinte treinta.

Otro poeta saldrá a las veintiuna treinta de la estación de Sants, en Barcelona, con dirección a Valencia. Acaba de comerse medio bocadillo
sentado
en el andén.

Hagamos un esquema: Aquí está V Valencia, y aquí B Barcelona.

Aquí el mar.

Vean que bonito es el mar, con su variedad cromática y su viento de la vida, su joven bravura y su tristeza de mar viejo.

También es la mar,
es una especie de ente hermafrodita,
es como Orlando, la mar, tiene todos los sexos
y todas las edades.

Voy a dibujar tres olas para definir el concepto mar,
tres olas como si fuese un haiku, esto
son las vías que unen V Valencia con B Barcelona, digamos
que un tren es como una cápsula de teletransportación,
una especie de canal mágico
que recorre la costa, junto al mar, siempre junto al mar, en Barcelona está el amor.

Y los poetas, ya se sabe, viajan para el amor.

Llevan siempre dos flores en la mano, y las miran muy fijamente, pero sin mirarlas porque las flores son transparentes, para ellos.

Visten trajes de poeta de cartón y se sonríen a sí mismos mientras viajan junto al mar en las cápsulas de teletransportación locomotora de poetas para los amores. Vean

como queda el mapa, el mar y donde termina la mar, el mundo terrestre, la estación de Sants, la estación del Norte, los raíles de los trenes teletransportadores que lo unen todo y son muy reales y duros, de hierro, ni más ni menos, qué mineral tan importante y qué útil para fabricar trenes y raíles y estaciones de tren y estructuras para hoteles en los que amarse.

Para uno de ellos todo es expectativa, plácida ilusión, nerviosa ilusión, todas las ilusiones a la vez, gozo ante la inminente fiesta del sexo y la intimidad.

Una fiesta ya tan disfrutada en los preparativos.
Una fiesta que será tan disfrutada
en el recuerdo.

El otro vuelve ahora
de la fiesta de la intimidad y el sexo, rescatado
de la soledad, le han dicho
hace tan solo un rato, eres
un gato muy listo
y te has metido muy dentro de mí
donde nadie nunca había entrado antes,
ha sido,
alumnos,
créanme,
una auténtica aventura la del poeta que vuelve de Barcelona.

Siempre dije que Madrid era la ciudad del amor. Ahora digo que Barcelona es la ciudad del amor, que todas las ciudades son la del amor. Todo el camino quedará impregnado del olor del sexo del poeta que vuelve del amor norte. Los poetas se creen que pueden vivir una vida inventada y jugar a vivir y a veces pueden.

A veces pueden durante todo el tiempo, todo el día, y el trayecto de la vuelta del amor queda impregnado, de norte a sur, de su olor a sexo y llega al mar, porque el olor del sexo de los días de jugar a vivir se expande también hacia la mar, véanlo, olas, haiku, el mar, los raíles, véanlo todo, entiendan la matemática así, como yo, como la explicación de todas las cosas, esto es solo un trozo de mundo, fuera de la pizarra está el resto de la vida del planeta, tan grande y rugiente y brutal, expandiéndose en todas direcciones, el olor del sexo del poeta se mezcla con el mar, con todos los mares, que se acarician y mezclan también como los amantes, las mares, ella

es una hermosa sol caricia piel caliente mujer.

Una hermosa caliente sexo alegre sol mujer.

Una muy mujer caricia hermosa sexo sol.

El mundo,
el mar,
los trenes,
los amantes, ella

es una muy mujer caricia jugar jugar sol sexo sol mujer. Hace
tan sólo un rato,
en la cama del hotel
mientras sus cuerpos no podían despegarse
imantados de calor,
él le decía a ella, incontenido, gracias,
de verdad, qué bien, de verdad, qué suerte
he tenido,
cuánta falta me hacía
encontrarte.

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